martes, 7 de mayo de 2013

De Mediocres y Otros Animales de Empresa.

Tras leer un interesante articulo "acerca de la estupidez y la mediocridad" me ha sido imposible no encontrar referencias cercanas, diría que hasta obscenamente similares a lo que nos toca, me toca, vivir cada día en ese mundo laboral donde habitamos ocho horas, cada día, cinco días a la semana, año tras año.

Cada vez es mas real, y no solo en el ámbito de la política, que los estúpidos, los mediocres se están haciendo con el control, y tal como mencionaba recientemente Mats Alvesson, profesor de organización universitario en Suecia, hablando acerca de formas de gestión de la estupidez, y de hasta la posibilidad de que fuese hasta productiva.

La cuestión es que contra todo pronostico esa forma de estupidez que se sustenta sobre "el no preguntes, no pongas en duda, no seas critico", se abre paso de una forma desmesurada, casi barbara, arrasa todo lo que se ponga a su paso, y exenta del mas mínimo criterio, ética y moralidad acaba por destruir cualquier atisbo de brillantez, haciendo de la excelencia un concepto, no a extinguir, extinguido.

Todo se justifica en base a criterios económicos y economicistas y ese "SANEDRÍN" de iluminados pseudocientificos que han causado in-extremis, como niños con juegos de pólvora, el desastre, son los que ahora dictan las recetas del mejunje "económico" que todo lo solucionara, sin posible discusión; "no se admite levantar la mano para preguntar, o indicar que la formula no funciona y nos conducirá a otra explosión, acaso mas violenta".

De nada vale que recientemente la teoría de los "gurus" de la economía, grandes sacerdotes del "SANEDRÍN" Rogoff y Reinhart haya caído vapuleada por un simple estudiante. Rogoff y Reinhart están considerados uno de los tándem mas reconocidos de economistas a nivel mundial, miembros activos de la cúpula del FMI, etc, etc...Los de aquí, los que nos dirigen y gestionan, que no son tándem ni son nada, los que están dinamitando nuestro futuro, son parte de esa legión de mediocres investidos de una estupidez que los hace tremendamente peligrosos.

Si formulásemos la ley de la mediocridad podríamos enunciarla como "que todo MEDIOCRE se rodea de MEDIOCRES de mayor nivel desechando el talento o cualquier atisbo de competencia que pueda destacar", al final se logra la demolición de los valores fundamentales que hicieron de la organización, sea publica o privada, digna de estima y compromiso por parte de sus profesionales y admirada por los perceptores de los servicios o productos que ofrece.

Lo cierto es que el "tonto útil" funciona en estos tiempos en todas las organizaciones, y quizás en las publicas con un matiz mas acentuado, los patronos, los políticos, ya no nos van a engañar, no están ahí por su brillantez y lo menos que quieren debajo de ellos son profesionales brillantes, así que han hecho del "tonto útil" su mejor baza para las empresas publicas. No importara destrozarlo si la ocasión lo hace necesario. Se aseguran que les sea perro fiel que no cuestione quien manda y siga al pie de la letra los dictados sin oponer ni resistencia ni inteligencia.

El problema, el gran problema es que estos "tontos útiles" dificilmente pueden dirigir nada y tras su paso dejaran una ruina difícil de reconstruir

Desgraciadamente este triunfo obsceno de la incompetencia no es mas que el resultado del fracaso de una organización, en el caso de las empresas publicas hace patente el triunfo apoteósico de la mediocrida de los políticos que nos gobiernan, ¿quizas nuestro fracaso por haberlos elegido?



¿De qué le sirve poder dudar
a quien no puede decidirse?
Puede actuar equivocadamente
quien se contente con razones demasiado escasas,
pero quedará inactivo ante el peligro
quien necesite demasiadas.

Tú, que eres un dirigente, no olvides
que lo eres porque has dudado de los dirigentes.
Permite, por lo tanto, a los dirigidos
dudar.